No hay nada que me guste mas como las noches inesperadas, en las que surge de todo, incluso lo que nunca esperas.

Un tercer lunes consecutivo, es Ladys Night. Ayer eramos unas diez personas entre los que habia gente de arabia saudi, egipto, sudan, libano, tanzania, alemana y yo, como representacion espa;ola. Tres horas, cinco mojitos, dos chupitos, ningun baile y un monton de risas.

A las doce de la noche, como si de Cenicientas se tratara, cada uno por su lado.

Llegue a la universidad y tenia tanta energia que no dude en irme con Malaak a casa de un amigo suyo.

Casi las tres de la madrugada. Dos chicas, un chico. Un sofa de los de IKEA en forma de "L". Ellos viendo 24, yo en la parte larga del sofa, con el ordenador de mi amiga en el msn. Hablando por un lado con Bea de esas cosas cosas que nos mueven, la genialidad de un libro, nuestro futuro. Y por otro, con Patty y Ana.

Un triangulo, amoroso o no, que llena nuestras conversaciones ultimamente. Jugamos con fuego. Porque cada una, habla con las otras dos y comenta con la otra lo que dice con la primera. Y las tres sabemos perfectamente que estamos hablando con la otra por otro lado. Total, un lio ... pero que las conversaciones  a las tres de la ma;anana pueden resultar mas que interesantes: esposas, sexo, lios, fuego, celos, risas, carcajadas, mentiras, verdades, piques, juegos ....

Esto dara de que hablar. Believe me.